Durante mucho tiempo pensamos que éramos una aceleradora, con diferencias significativas frente a las otras aceleradoras (como nuestro modelo de negocio online por ejemplo), pero indudablemente, lo que hacíamos era acelerar negocios. Bien es verdad que nos dimos cuenta, que una buena parte de los negocios que llegaban a nosotros buscando aceleración (algunos facturando y otros preparando la salida a mercado), en realidad tras un corto espacio de tiempo para validar su modelo de negocio, volvían hacia la fase de validación de  la idea. Y en una parte de esos proyectos, esta solía pivotar hacia  nuevas maneras de ofrecer valor.

Digamos que realizar cambios sobre los elementos que forman parte del motor del modelo de negocio, después de validar con mercado, es parte de la aceleración. Si son profundos, le llamamos pivotar, ni son solo modificaciones internas de esos elementos, no le llamamos nada (aunque técnicamente, estamos iterando) simplemente lo hacemos.

Pero ¿Qué ocurre cuando lo que debe pivotar es la propuesta de valor?

En la mayoría de los casos, supone un cambio radical en la forma de entender el negocio y el valor que ofrecemos a los clientes. Esto es, prácticamente un negocio nuevo y ocurre con bastante frecuencia cuando los proyectos están en fases iniciales y trabajamos descubrimiento de cliente o validamos el prototipo en mercado.

Ahora hemos descubierto que una parte de nuestra actividad, es una manera de trabajar sobre proyectos de emprendimiento que no es acelerar ni incubar. Maneras que trabajan sobre la idea original del negocio, sea aportando esa idea a alguien que puede/quiere desarrollarla o sea trabajando sobre ella para convertirla en un negocio. Y que estas maneras tienen un nombre.

Estamos hablando de hacedores de negocios: Business o Venture Builders, la diferencia entre estos y las aceleradoras o incubadoras es que en los primeros el peso en la creación y construcción del negocio es mayor (puede llegar a  ser el 100%, es decir te idean el negocio y te ayudan a salir) que en los segundos. También lo es en el porcentaje de tu empresa que se quedan. Los primeros suelen ser más intrusivos que los segundos, no se limitan a acompañar o encauzar hasta inversión, también entran en la gestión como parte del equipo. Para entendernos es como si fueras el director general del negocio.

No es un sistema nuevo por completo, hay B Angels que también entran en la gestión de los proyectos en los que invierten, y a nosotros nos parece bien este sistema (bien está lo que bien acaba),  aunque personalmente creemos que es importante  que el emprendedor debe sentirse dueño de su proyecto y de su idea y de las decisiones sobre ambas y no como un accionista de la misma. Así que cuando entramos en un negocio (aunque no es nuestro modelo primario de negocio), lo hacemos sobre los beneficios del proyecto no sobre la propiedad del mismo.

¿Es un error hacerlo así? Si miras el mercado, probablemente lo sea, todo el mundo trabaja limitando temporalmente su acción sobre el proyecto y sobre porcentajes de la empresa o su equivalente económico en caso de cobrar cuando hay inversión. Pero pensamos en lo siguiente, si extrapolamos a empresa, que pasaría en la gestión diaria si tu eres el Director General y tu Ecofin o tu CPO o IT tuviera un porcentaje de esa empresa? Y si tuvieran más que tú?  A efectos de compromiso es fantástico pero a nivel de gestión es algo más complejo (si, existen las cooperativas, y funcionaria muy bien si el objetivo de los B.Builders fuera quedarse) Como también trabajamos con personas, tenemos una idea de cuál es la respuesta a esas preguntas. ¿Habéis trabajado en una empresa familiar en la que el control de la misma está repartido entre diferentes socios que además forman parte del comité de gestión de la empresa? Pues deberíais, es una experiencia a la altura de Sun Tzu.

Ya sé, ya sé, “….existen protocolos de trabajo, los límites están muy claros y recogidos en contrato, hacemos que el emprendedor se sienta participe, tenemos casos de éxito…” Oye que no problemo que a nosotros nos parece bien (bien está lo que bien acaba), Hakuna Matata .

Existen otros factores a tener en cuenta, como que una parte de los B.Angels no tiene muy claro invertir en proyectos “multipropiedad” (otros accionistas no socios primarios de proyecto, provengan de otros inversores o de otras opciones), lo cual puede complicar el acceso en algunas rondas de inversión o que una buena parte de los emprendedores con los que trabajamos, al inicio hace otras cosas para vivir, mientras su proyecto coge forma y se puede lanzar.

Nosotros hacemos real esa parte, podéis llamarnos como (y cuando) queráis.