Trabajamos con emprendedores con proyectos de todo tipo, startups, proyectos sociales, hasta con algún negocio tradicional y todos tienen su punto de desafío. Hay buenas ideas y ayudamos a que estas ideas bajen a tierra y se conviertan en un negocio; no tiene que ser google para que nos interese, y aunque no todas son rompedoras, nos gusta escuchar y trabajar con proyectos e ideas de negocio de todo  tipo. No hemos conocido muchas ideas realmente malas o ideas imposibles de ser un negocio viable (las hay os lo aseguramos, las ideas se distribuyen en una campana de gauss) en más ocasiones hemos topado con mala gestión sobre su potencial o incapacidad de llegar a concretarse por falta de fondos o por problemas en el equipo o sencillamente por falta de fe o de cómo hacerlo.

Pero os queríamos contar algo diferente sobre un emprendedor al que estamos acelerando y cuyo negocio es un proyecto de  Internet de las Cosas(IoT). Internet de las cosas (IoT), ¿Qué es eso? Bueno no os lo vamos a contar, haced un google, lo que sí os diremos para que tengáis una referencia es que muchas de las startups con base de negocio internet, trabajan con internet de las personas. IoT es otra historia y romperá sociedad y mercados con la misma dureza que lo hizo internet para las personas.

En lo que a nosotros concierne como expertos en modelos de negocio, realmente es un nuevo mundo, con lo bueno y lo malo que para un negocio (mercado) supone esa consideración.

Como con todos los proyectos de negocios, empezamos con una idea que nos transmitió nuestro emprendedor dentro de un proyecto de negocio tradicional de e-commerce para acabar pivotando hacia un escenario absolutamente diferente, hacia una ventana donde optimizar al máximo el valor que la idea/solución de nuestro cliente, puede aportar a sus clientes (se nos da bien eso y suele funcionar bien, no tenemos quejas hasta ahora).

 Generalmente lo que hacemos es validar la nueva hipótesis de valor (problema/ solución/ cliente), validamos que va a ser un negocio rentable y creamos el modelo de negocio más adecuado para que se dirija hacia ese objetivo de rentabilidad. Es como subirse a un vehículo y acelerarlo en una dirección desde el interior usando un GPS para escoger el camino en cada intersección. Sin embargo, en este caso, al arrancar el coche de repente vimos pasar las líneas blancas a toda velocidad por las ventanillas del proyecto, mientras este entraba en hiperespacio.

condensador fluzo

De repente las reglas tradicionales de construcción de modelo de negocio y descubrimiento de cliente debíamos aplicarlas a “n” dimensiones, donde cliente, socio clave, usuario y promotor se pueden aplicar e intercambiar entre los diferentes elementos del negocio. De repente el suelo bajo nuestros pies no tenía la solidez que acostumbra y nos enfrentábamos a un mosaico de posibles necesidades (tantas como proyectos/clientes). De repente las reglas sobre mercado, target son difíciles de aplicar, donde los criterios geográficos o sectoriales no tienen sentido porque pueden ser todos o ninguno.

Sip conocemos la metodología y la aplicamos, somos fans de A.Maurya, de E.Ries, de S.Blank (grande entre los grandes) y de J.Megias (también aquí hay grandes): Lean para reducir incertidumbre y definir el valor, Customer Development para validar nuestro cliente y negocio, Canvas para diseñar modelo y Metodología de acceso a Mercados de la innovación para introducirse y luego saltar el abismo camino de mercado masivo…..y realmente funciona, sólo que habitualmente los proyectos suelen trabajar un número limitado de variables que descubrir y explorar y puedes seguir secuencialmente (si las validaciones lo permiten) los pasos a seguir hacia el mercado.

Internet de las cosas es otra historia, tiene tanto potencial que obliga a mantener todas las líneas abiertas y trabajar con varias hipótesis de valor a la vez y validando múltiples variables  e hipótesis en paralelo. Y todo ello con el negocio en marcha y facturando e implementando los pequeños cambios procedentes de las validaciones tratando al mismo tiempo de mantener roles abiertos en lo que hace a tracción, socios clave y usuarios, mientras que la hipótesis de valor fluctúa casi con cada cliente.

Bueno, no todo son incertidumbres hemos conseguido certezas y campos base, sobre las primeras nos apoyamos para avanzar y sobre los segundos son estaciones que exploraremos una vez consolidado el modelo de negocio sobre su capacidad de escala o spin off.

Sin embargo pinta que como Marty McFly uno agradecería tener un condensador de fluzo a mano, colocárselo al De Lorean (o al Seat Ibiza en su defecto) y salir a echar un vistazo….. Eso sí, sin tocar (no hay que joder con la paradoja temporal).

 Puede que lo haga menos divertido pero ¿quién se resistiría a abrir al menos un ojo?