Cuando en USA hablan de la burbuja de las Startups, una buena parte se refiere al diferencial entre expectativa (valoración y capital invertido) y realidad (resultados en unidad de tiempo) que afecta a  un buen número de Startups o proyectos que a priori debían ser blockbusters.

En muchos casos, lo que subyace a la desmesura de expectativas son valoraciones de las Startups claramente injustificadas, conseguidas por una estrategia centrada en hitos alto impacto en corto plazo (muchos usuarios  o, muchas visitas en poco tiempo, cifras de incremento de clientes en los primeros meses, cuando manejamos todavía pocos clientes…..) o en aquellos objetivos o métricas que pueden indicar un crecimiento exponencial rápido, que lleve a generar expectativas de resultados, que a su vez atraigan la inversión que queremos. Bueno hasta ahí nada que decir, cada uno juega sus cartas del mejor modo posible pero, ¿Qué haces si tu Startup no es capaz de afrontar y sobrevivir a sus expectativas?  En algunos casos, ante el posible incumplimiento,  la huida hacia adelante parece ser la única solución de continuidad a medio plazo: mejorar las posibilidades yendo a por nueva financiación. El problema de la burbuja al final, como en casi todo, la genera el tamaño.

Sin entrar en las grandes cifras, a un nivel menor en cuanto a números, también ocurren fenómenos similares  ¿Existen proyectos que viven  de las rondas de inversión? De ronda puente a primera ronda a segunda ronda a ampliaciones….. Cada ronda puede asegurar unos años de vida y mantenerte vivo en el circuito a la espera del bombazo. ¿Se puede vivir entre las rondas de inversión?

Aunque a algunos les cueste creerlo, existen,  hemos visto como algunos proyecto se presentan sistemáticamente  a rondas o premios de aceleradoras por toda España, sin variar en mucho el proyecto (incluso en algún caso,  ni los resultados o métricas anteriormente vistos) cambiando los objetivos: expansión a  otros segmentos,  desarrollo de segundos niveles o paquetes de funcionalidades…. Hemos visto otros que nunca terminan de financiarse, siempre a por un poco más. Suelen ser proyectos con una idea muy rompedora y una pirotecnia de presentación espectacular.

Es comprensible que algunas Startups se concentren más en alcanzar aquellos parámetros de corto plazo, que  le aseguren una buena valoración o la inversión deseada, que en desarrollar una trayectoria de progresión más segura, ….es la economía. Pero que ocurre con sus posibilidades de mercado reales, cuando queman sus esfuerzos y recursos en el corto plazo solo para obtener resultados  rápidos o al menos apariencia de eso. En muchos casos hemos visto como los parcheos de producto al inicio (desarrollamos la mitad de las funcionalidades y las cubrimos con humanos por detrás por ejemplo) que todos recomendamos hasta validar  que la idea y solución tienen un mercado definido, se convierten en el producto en si por imposibilidad de conseguir la funcionalidad prevista en aquella idea tan brillante (problemas de desarrollo de funcionalidades, sobrecostes o  desarrollos inesperados, otras necesidades…),  lo que lleva a perdidas de clientes al no poder ofrecer la funcionalidad plena prometida.

Sea por este motivo o por otros,  no conseguimos cumplir con las previsiones o la rentabilidad no es la esperada en el tiempo previsto y la presencia de nuestros inversores empieza a ser más constante e “intensa”. La  solución que parece resolverlo todo es lanzarse hacia adelante, generar otro buen volumen de expectativa  e ir a otra ronda de inversores . Todos contentos, los primeros inversores, sacan la pasta, tu vuelves a tener  pasta y la sonrisa han vuelto….. de momento porque los compromisos suelen ser más altos que antes.

A nivel de Startups, aunque la tentación sea muy alta (la pasta llega rápido) cargarnos con alta expectativa o con la presión extra de inversores puente que empiezan a oler que la tostada se quema y  quieren su dinero con rapidez, puede hacer que nos veamos metidos en una espiral que nos llevará a necesitar cada vez mas cash para vivir o cumplir compromisos y de ahí a la Fail com (la pasta se va más rápido que cuando entra) y a un montón de problemas legales (proporcionales a la pasta quemada). Así que, si estasis en el caso y alguna aceleradora o inversor puente os anima a ir a por más como solución, generando alta expectativa para conseguir pasta rápido…. valoradlo bien, porque la solución es únicamente favorable para ellos. Si ya estás en esta dinámica, la solución,  no es sencilla pero es posible, así que busca ayuda.

Así que respondiendo a la pregunta inicial, si,  hay proyectos que viven en y para las rondas de inversión. La cuestión es ¿Por cuánto tiempo hasta que  los inversores se den cuenta que en realidad son proyectos muertos vivientes?